El partido de fútbol 5 con amigos es un clásico de la semana. Pero jugar sin preparación puede terminar en esguinces, desgarros o golpes que obligan a parar varias semanas.
Hacer una entrada en calor de al menos diez minutos, usar calzado adecuado para el tipo de cancha y mantenerse hidratado son medidas simples que reducen el riesgo de lesiones.
También es importante escuchar al cuerpo: ante un dolor persistente, conviene descansar y consultar a un profesional antes de volver a jugar.